RSS

Recorremos cada rincón de Buenos Aires para vos!

La Reserva de la ciudad ecológica




Por Oscar Altamirano:
El día amaneció frío y parecía que la mejor opción era quedarse en casa pero ya lo había planeado y tenía un compromiso. En el viaje hacía la capital, voy imaginando ansioso cómo
serían esos caminos y si tal vez, podría disfrutar de una tarde soleada al lado del lago. Tenía esperanzas, y muchas.
El recorrido no fue tedioso y tampoco me di cuenta cuanto tardé en llegar porque estaba muy bien acompañado. Después de cruzar por Puerto Madero, lo único que quería era llegar y empezar a caminar con más tranquilidad para disfrutar de un poco de verde y desintoxicarme de tanto cemento. Tomamos el ingreso por el lado norte y decidimos recorrer el Camino de los Lagartos de dos kilómetros. El día empezaba a ponerse perfecto y el frío ya ni se sentía; turistas, porteños, deportistas y fotógrafos nos cruzaban. Pero después sólo se escuchaba el sonido de los pájaros y de algún animalito que andaba escondido espiando lo que hacíamos. Los árboles semejantes a murallas nos hacían olvidar de que estábamos en la ciudad hasta que alguna torre desubicada aparecía en el horizonte. Pero nada nos importaba, sólo queríamos llegar a la Laguna de las Gaviotas o a la Laguna de los Patos para sentarnos y disfrutar un poco de la reserva.
La Reserva Ecológica de Buenos Aires está en frente de lo que era antes el Balneario de la Costanera Sur. Es un espacio que le fue ganado al Río de la Plata y que en su mayor parte fue rellenado con escombros de construcciones que se hicieron durante la década del 70 y 80. Poco tiempo después este terreno comenzó a ser poblado por la flora y fauna característica de la región chaco-pampeana; esto hizo que muchos ciudadanos le empiecen a mostrar mayor interés a este lugar tan especial.
Ese interés también lo tenía yo; mientras tanto, seguía caminando con la esperanza de encontrar un poco de agua pero sólo veía pastizal. Seguramente que en unos metros más adelante iba a chocarme con alguno de éstos dos lagos que acompañan el Camino de los Lagartos.
Después de una hora de recorrido llegamos a la entrada que se ubica en el lado sur. El lago, nunca apareció. Solamente algunos espejos de agua que se mezclaban con ramas y camalotes. La verdad que no sé si será por la influencia del hombre o si la Naturaleza misma ya no quiere mostrarse como antes gracias al descuido de nosotros.

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

0 comentarios:

Publicar un comentario